Ecologistas en Acción ha mostrado este jueves su rotunda oposición a una planta de biogás que la Junta de Andalucía querría construir entre los núcleos poblacionales de Calañas y Sotiel Coronada.
La organización asegura que es un «contrasentido”, ya que este centro de valorización de residuos no peligrosos iría ubicado en una zona degradada por la actividad minera que la administración andaluza intentó restaurar hace 15 años.

Cartel que indica la restauración de la balsa de Calañas | EEA
Ante esta situación, «nada defendible», los ecologistas han presentado alegaciones en tiempo y forma para evitar una instalación que estaría conformada por una planta de acopio y gestión de residuos orgánicos para la generación de biogás y otra de compostaje de residuos y suelos contaminados.
Ambas se ubicarían en las proximidades de la Mina de Almagrera, junto al embalse minero sellado del Asperón y el río Odiel, y entre los terrenos declarados contaminados por actividad histórica del Grupo Sotiel y el área afectada por el incendio forestal de Almonaster la Real en 2020.
Juan Romero, portavoz de Ecologistas en Acción, detalla los grandes inconvenientes del proyecto calañés:
Detrás del proyecto se escondería, según apunta la organziación ecologista, una empresa sevillana, Anchurica Energía S.L.,, que utilizará esta planta para la producción de gas mediante reactores anaeróbicos.
Se prevería la entrada de unas 40.000 toneladas al año de residuos orgánicos industriales, sin contar con los lodos de depuradoras, que no se contabilizan; así como la generación de cerca de 5 toneladas anuales de residuos peligrosos y más de 30.000 inofensivos.
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