Calañas descuenta las horas para vivir este sábado uno de los acontecimientos más importantes de su historia reciente: la Coronación Canónica de Nuestra Señora de la Coronada, patrona del municipio, que reunirá a miles de personas en una celebración que culmina años de trabajo y devoción en torno a una imagen que constituye el principal referente espiritual, cultural e identitario de la localidad.
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Los actos comenzarán a las 19:00h con la salida de la Virgen desde la parroquia para dirigirse al Paseo El Real, donde a las 20:00h dará comienzo la Solemne Pontifical de Coronación. La ceremonia estará presidida por el obispo de la Diócesis de Huelva y durante la eucaristía tendrá lugar el rito de imposición de la corona, el momento más esperado de una jornada que quedará para siempre en la memoria colectiva de los calañeses.
La organización ha previsto un amplio dispositivo de coordinación y asistencia para garantizar el normal desarrollo del acto, con presencia de Protección Civil y distintos puntos de atención en la zona donde se celebrará la ceremonia. Además, el momento de la coronación estará acompañado por una salva de cohetes y un espectáculo pirotécnico adaptado a las condiciones de seguridad establecidas para este tipo de eventos.
Tras la solemne celebración religiosa comenzará una procesión extraordinaria que constituye otro de los elementos más destacados de esta histórica cita. La Virgen de la Coronada permanecerá en la calle durante aproximadamente 16 horas, desde la tarde-noche del sábado hasta bien entrado el domingo, recorriendo la población en un itinerario excepcional diseñado para que el pueblo pueda acompañar a su patrona en un día único.
La magnitud de esta procesión refleja la dimensión de una coronación que trasciende el ámbito estrictamente religioso. Para Calañas, la Coronación Canónica supone el reconocimiento oficial a siglos de veneración y cariño hacia una imagen que ha estado presente en los momentos más importantes de la vida del municipio. Generaciones de vecinos han transmitido esa devoción de padres a hijos, convirtiendo a la patrona en símbolo de unión, esperanza y pertenencia.




